Facultad de Bellas Artes




La Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata tiene como antecedente la creación de la carrera de dibujo en el Museo de Ciencias Naturales en 1905. Pese a las interrupciones provocadas por las sucesivas dictaduras, actualmente es una Unidad Académica que cuenta con una matrícula aproximada de 17.000 alumnos; 1300 docentes; 350 investigadores; una Editorial que publica textos con referato internacional; 7 Departamentos y 30 Carreras que otorgan títulos de grado de Licenciado y Profesor en las diferentes disciplinas.

La actual gestión, que asumió en Mayo del 2004 se encuentra abocada a la realización de concursos de docentes y auxiliares dado el retraso que presentaba la institución en este sentido, por lo que se han convocado 200 nuevos concursos en abril del 2005, a la revisión de planes de estudio y la presentación de una nueva propuesta pedagógica que incluye la creación de un área de Ciencias Sociales, una mayor articulación de contenidos y asignaturas y la definición de un perfil crítico cuyo anclaje en el mundo contemporáneo resignifique la producción y las categorías disciplinares tradicionales.


En el marco de entender el arte como un campo específico del conocimiento, que de cuenta de las transformaciones y la laxitud de los bordes que definían las disciplinas del arte en el pasado y la necesidad de profesionalizar la investigación y la enseñanza en todos los niveles del sistema, esta gestión plantea la discusión de los criterios históricos en la asignación presupuestaria que le otorgaba al arte un papel más cercano al modelo romántico, cuyo arquetipo era un artista inspirado y recluido en su subjetividad, y que por lo tanto construía sus modelos de libertad, autonomía y vida social en el campo de sus propio imaginario.

La elaboración de alternativas a este modelo, de un profesional que sea capaz de protagonizar la libertad real, la vida con otros, la inserción en el circuito profesional, y la mirada crítica de la realidad supone una distribución presupuestaria más equitativa y acorde a estas presunciones.

Al mismo tiempo, la revisión de los modelos pedagógicos van de la mano de una impronta fuertemente marcada por la identidad cultural, nacional y latinoamericana, lo que implica en si mismo un posicionamiento metodológico que aborde el arte no como una manifestación divina, racional o meramente subjetiva sino más bien como un punto de encuentro entre la razón, la subjetividad y la cultura.



Teniendo en cuenta que la educación artística en la Argentina está lejos de constituir un sistema coherente capaz de dar respuesta a las demandas sociales y de definir sus bases epistemológicas, de articular una oferta que atienda a cuestiones demográficas, locales, regionales, la Facultad de Bellas Artes por su historia y su presente, - la más antigua y la que presenta mayor cantidad de investigadores, publicaciones y alumnos de Latinoamérica - está llamada a cumplir un rol determinante en la construcción de nuevos universos simbólicos que acompañen la redefinición del estado y la nación.